sábado, 21 de diciembre de 2013

DE NADA POR NADA



hablaba no hace mucho Umberto eco de la conveniencia de imaginar un museo de un único cuadro. un único cuadro en todo el museo, o todo un museo para un único cuadro, las posibilidades son múltiples, sin duda. yo me quedé con la copla, como se suele decir, y lo apliqué a lo mío: decidiendo dar un recital de un sólo poema a la primera oportunidad. Y ya puestos, se me ocurrió que todavía sería mejor de conformarme con leer un verso, nada más que un verso, y si antes, mucho antes de empezar, ya lograba no decir nada: sentarme, sonreir, palpar los folios en blanco, levantar la cabeza, mirar al fondo de la sala donde suelen sentarse los escasos asistentes a este tipo de actos, quienes, no obstante, sabedores de la buena nueva, ya habrán optado por no acudir.



gracias. es todo

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